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PROTEGE TU MELENA ESTE VERANO

post dray cabello verano

Si no quieres que cuando llegue septiembre tu pelo comience a caerse y a mostrarse débil, tienes que cuidarlo mucho en verano. Es un error pensar que estos meses de sol, playa y piscinas no ocurre nada por descuidarlo, con el fin de prestarle atención más adelante. Sería una mala idea, porque el cabello se compone sobre todo, de agua; el salitre del mar reseca muchísimo la fibra, el cloro lo mismo, y además altera el color de los rubios, y la radiación solar envejece la melena a todos los niveles: produce oxidación, debilidad, sequedad, puntas abiertas y falta de brillo.

La regla número uno es olvidarse del secador, las planchas y tenacillas. Es un buen momento, porque se lleva la melena al natural, no de peluquería: las ondas abiertas y más o menos deshechas, las puntas salvajes en lugar de selladas, y la falta de uniformidad en el color: los castaños y rubios son tendencia en tonos medios, no radicales. Es decir, más similares a la gama cromática natural. Y para proteger la fibra, es imprescindible utilizar productos con spf específicos para el pelo, que además de combatir la oxidación e  hidratar, cuiden el color. Sí a las mascarillas nutritivas after sun, los acondicionadores y los aceites, incluso los que están diseñados para tratar la piel del rostro, cuerpo y cabello, sin ser exclusivamente capilares: el de argán o de monoï por ejemplo, son fantásticos.

También tenemos que cuidar la melena a nivel interno, y a ello nos ayudarán las verduras (zanahoria, tomate, brócoli, espinacas), las frutas (frutos rojos, fresas, albaricoques, melocotones), hortalizas (como la patata), semillas (trigo, centeno, quinoa) y frutos secos (nueces, anacardos, pipas de calabaza). No olvidemos dejar el cabello suelto todo el tiempo que podamos: que respire, sin ataduras y sin las tiranteces de las coletas o las horquillas. Así afrontaremos mejor y con una melena más fuerte la entrada en el otoño, un momento que puede ser crítico en algunos cabellos. Pero tampoco hay que preocuparse entonces, porque al ser una caída estacional, los tratamientos revitalizantes, tanto cosméticos como de medicina estética (mesoterapia capilar a base de vitaminas y oligoelementos, por ejemplo), nos ayudarán a combatirlo.


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