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Por fin la Barbie es real

Barbie

La muñeca más famosa del mundo ya tiene nueva imagen, y es real. Por fin, Mattel ha presentado a Barbie con nueva silueta. Nada que ver con la clásica: cintura imposible que ninguna mujer saludable tiene, eternamente de puntillas (y con múltiples sobrecargas musculares y tendinitis varias, se supone), ni un gramo de celulitis ni de flacidez, pecho abundante pero turgente, y trasero respingón y perfecto.

Según los expertos, si existiera en la vida real sería incapaz de caminar y tendría solo medio hígado. Tras años de quejas por parte de los consumidores (y ni qué decir tiene que de las mamás de las poseedoras del juguete), la compañía ha declarado que “como marca, somos responsables de mostrar una idea más amplia de la belleza a niñas y padres”, y ha creado una Barbie de cintura más humana, muslos algo más generosos, pecho más discreto y con los pies en la tierra, literalmente, para que pueda llevar zapatos planos y huir de la esclavitud del eterno tacón. Porque en sus 57 años de vida, jamás se había bajado de ellos. Hay varios modelos: Barbie alta, Barbie baja, Barbie rellenita, Barbie negra y musculada. La revista Time ya ha llevado a portada a la versión XL bajo el titular: “Y ahora, ¿podemos dejar de hablar de mi cuerpo?”

¿Seguirá la encarnación de la perfecta rubia americana vendiendo como churros? Esperamos que así sea. Porque la nueva Barbie sigue siendo bella, y ahora, parece todo lo real que una muñeca pueda parecer. Porque aplaudimos el deseo de muchas mujeres de querer verse mejor, más guapas, de mejorar zonas de su rostro o su cuerpo y de eliminar complejos. Pero defendemos, por encima de todo, la naturalidad y el sentido común. La salud y el bienestar, como los inseparables de la belleza. Y es fundamental que las niñas de ahora, mujeres del futuro, perciban y comprendan.


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