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Consigue un pelo más sano y fuerte (y evita su caída) con plasma enriquecido en plaquetas

PRPCapilar

La inminente llegada del otoño preocupa a muchas personas con problemas capilares: debilidad, falta de densidad y, en el peor de los casos, la temida alopecia. Durante esta estación, como en la primavera, se acentúa la caída del pelo, y saltan todas las alarmas. ¿Es posible revertir el proceso? ¿Podemos detenerlo? ¿Prevenirlo?

 

 

 

 

Pues bien, entre los múltiples tratamientos que se vienen utilizando en los últimos años, el plasma enriquecido en plaquetas (PRP), quizá el más novedoso, se ha revelado como uno de los más eficaces para evitar y retrasar la caída del cabello.

La bioestimulación con plasma enriquecido en plaquetas (o PRP capilar) es un método sencillo y seguro que se basa en aprovechar los factores de crecimiento presentes en la propia sangre del paciente. Es especialmente recomendable para personas con pérdida moderada de cabello, ya que potencia la regeneración celular, aumenta la vascularización del folículo piloso y estimula la formación de colágeno, elastina y ácido hialurónico. El resultado es un pelo más sano, más fuerte, y el crecimiento de nuevo cabello de mayor calidad.

El procedimiento consiste en extraer sangre del paciente para, mediante su centrifugación, obtener un plasma rico en plaquetas, factores de crecimiento y células madre que posteriormente se infiltra mediante microinyecciones intradérmicas. Se realiza de manera ambulatoria y es indoloro (puede producirse cierto enrojecimiento o alguna molestia evitable si se aplica previamente frío o un anestésico local).

El número de sesiones necesarias y su periodicidad dependen de las características del cuero cabelludo y del grado de caída de cada paciente, pero generalmente se recomiendan 3 sesiones el primer año y continuar el tratamiento de mantenimiento con 1 o 2 sesiones anuales durante los siguientes.

Lo mejor es que es un protocolo rápido (menos de una hora contando con la extracción y centrifugación) y completamente inocuo, puesto que al utilizarse sangre del propio paciente no existe riesgo de rechazo ni de alergias. Además, es compatible con otro tipo de tratamientos, como láser, trasplantes capilares, mesoterapia o tópicos.


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